Un poco al norte a lo largo de la costa, Dahab ofrece una atmósfera completamente diferente: un relajado paraíso bohemio que atrae a viajeros que buscan autenticidad y aventura. Dahab, que en su día fue un pueblo pesquero beduino, se ha convertido en un paraíso para mochileros, buceadores y entusiastas de los deportes de viento, manteniendo al mismo tiempo su encanto relajado. La ciudad es famosa por el Blue Hole, uno de los sitios de buceo más famosos del mundo, y por el Cañón, que ofrece emocionantes experiencias submarinas. El paseo marítimo está lleno de cafés informales donde los visitantes pueden relajarse en cojines de colores, beber té beduino tradicional y contemplar la puesta de sol sobre el Golfo de Aqaba. Dahab es también una puerta de entrada a impresionantes excursiones por el desierto, que incluyen paseos en camello y safaris en jeep por las escarpadas montañas del Sinaí. Juntos, Sharm El-Sheikh y Dahab muestran lo mejor de la costa egipcia del Mar Rojo, desde lujosos complejos turísticos hasta la auténtica cultura beduina, todo ello con una impresionante belleza natural como telón de fondo.